jueves, 28 de mayo de 2009

Rebobinando.


Me alejaba del lugar, lleno de veladores, todos repletos de oficinistas desayunando; sin mirar atrás y agradeciendo no haber perdido mis gafas de sol por los aires.

El primer pensamiento fue para mi pobre madre, porque le ha pasado lo mismo muchas veces; y yo encima le he reñido: “Pero ¡¿cómo has estado?!”. Definitivamente tienen razón quienes bromean con que ya me han visto con ochenta años, por lo mucho que me parezco a ella. Y ahora me aguanto.

El dolor en la rodilla me decía que algo tenía, pero no levanté el pantalón vaquero para mirar. La mano también me dolía, y esa sí estaba magullada a simple vista. Aunque lo peor era el hombro (y de rebote la cabeza), así que el instinto fue girarlo y girarlo, como cuando caliento antes de nadar; esta vez acompañado de un molesto pitido en el oído.

Hubiera agradecido estar más tiempo tumbada en el suelo mirando al cielo, a ese alto edificio de oficinas, esta vez visto desde una nueva perspectiva. Incluso hubiera agradecido también que me tragara la tierra. ¿Por qué la gente acude a levantar tan precipitadamente sin preguntar? El diligente chico que me subió del lado izquierdo me hizo aun más daño.

Es muy curioso, pero ahora lo recuerdo todo como a cámara lenta, sin sonido en un lugar tan concurrido, y en blanco y negro.

Un traspié –creo que puedo recuperar el equilibrio-. Dos traspiés –ya creo que no puedo-. Esos traspiés han sido como coger carrerilla para echar a volar, porque fue lo más parecido a eso: volar por los aires para aterrizar sin control.

Y mira que cuando llegué y vi que habían sustituido los escalones de entrada por una enorme rampa, me pareció una muy mala idea no dejar al menos un trozo de escaleras.
Nunca me han gustado las rampas, y ahora mucho menos.


8 comentarios:

Luz de Gas RadioBlog dijo...

Ay, pobrecita. Espero que mejores pronto.

Besos

El Ratón Tintero dijo...

Dura de pelar, Juan ;-)

(!) hombre perplejo dijo...

Una narración muy sugerente por el uso inteligente de la elipsis. Un punto "Lost". Me gusta.

El Ratón Tintero dijo...

A mí me gusta cómo usas los términos… elipsis, lost… :-D
Sucede este tipo de narración cuando intentas escribir directamente tus pensamientos, agravado por intentar montar un puzzle del presente al pasado. Es complicado aunque parezca simple, pero puede resultar como bien dices “sugerente”. Me alegro que lo haya conseguido contigo :-)

Chary Serrano dijo...

Que porrazo!!!
Espero que te encuentres mejor.

Hace tiempo que no vengo por aquí, pero no creas que me olvido de ti, te he tenido presente muchas veces porque me es muy agradable leerte, pero es que no llego a todo.

Muchos besos

El Ratón Tintero dijo...

¡Qué alegría verte por aquí Chary Guapa!!!
Ya estoy bien, gracias :-)

Marcela dijo...

Gracias por el privilegio de utilizar mi foto para ilustrar tu post.
Un beso.

Marcela.

El Ratón Tintero dijo...

Entonces el privilegio es mutuo.
Bonito nombre, Marcela :-)