sábado, 24 de mayo de 2008

Soulerías.

En un mundo donde ya no existen distancias ni fronteras, donde hablar de razas empieza a sonar caduco porque caminamos hacia el mestizaje, hacia lo intercultural. Cuando además las diferentes lenguas no son un obstáculo, porque tenemos otros lenguajes como la música con la que entendernos a la perfección. No deberíamos extrañarnos si fusiones como esta nos remueve por dentro.

Para mí ha sido todo un descubrimiento este “nuevo color del flamenco”, como lo llama su autor: Pitingo.
Entiendo poco de flamenco, y menos aún de soul, pero cuando algo me llega alto y claro no necesito muchas explicaciones; hablan los sentidos.

13 comentarios:

Jose Marzo dijo...

Meli, cuando escucho música de la que ahora llaman 'del mundo', es decir, tanto me da que sea el rai argelino de Cheikha Rimitti o a Fairuz o al pakistaní Nusrah Fateh Ali Khan, un fado en una taberna lisboeta, me doy cuenta de que la música de toda esta parte del mundo que rodea el Mediterráneo, alguna música de la misma Europa del Este, o la que a ti ahora mismo se te venga a la mente, es como una gran familia, que comparten genes y se parecen. Todas salen del mismo sitio, de los sentimientos y la inspiración. Cuando hoy algunos se espantan de esas fusiones es porque a veces únicamente hay detrás un producto de marketing, al que el tiempo se encarga de poner en su sitio, que no es otro sino el más justo de los olvidos.

El Ratón Tintero dijo...

Jose, tú entiendes de música infinitamente más que yo, lo sé.
Pero yo quiero ir más allá. Hablo de todo lo que llega, te toca y te cala. Me da lo mismo que sea fusión, redifusión, confusión o un mal producto de marketing (buenos ejemplos podemos escuchar esta noche.

Creo, sin equivocarme, que Pitingo no caerá en el olvido.

JL Martínez Hens dijo...

No lo conocía, pero no me desagrada y a mi me gusta el flamenco puro, pero es necesario saber distinguir y no asustarse de las mezclas. Yo de todas formas tampoco se lo suficiente como para saber si es sólo marketing, pero que me ha gustado la entrada.

Jose Marzo dijo...

Ratona, yo entiendo de música lo mismo que tú al escuchar algo nuevo y saber si nos gusta o no.
Yo quería decir que la música 'sincera', la que se hace desde el corazón y el arte, es universal y nos gusta porque nos gusta, y no porque la pongan cada hora en las cadenas radiofórmulas, como me consta que pasa.
Besitos, melómana

Jaime Garcigonzález dijo...

El descerebramiento de la humanidad es cada vez más acusado y este vídeo es una buena muestra de ello.La creatividad ha quedado completamente aplastada por el escaparate de la tienda de modas.Es una burla al flamenco,un atentado al cante y una patada en el trasero a Gloria Gaynor.Y lo digo sinceramente,sin ningún tipo de acritud,mala uva ni nada que se le parezca.

El Ratón Tintero dijo...

Gracias jl martínez hens, me gusta como eres, que aún gustándote el flamenco puro demuestras con tu comentario dos cosas muy positivas:
1.- Que tienes una mente abierta, lejos de vehemencias obtusas.
2.- Que tienes una gran sensibilidad, sin temor a reconocer cuando algo te gusta, sin más.
Bienvenido siempre a esta tu casa.

Leila Sand dijo...

Aynssss!!!!!!!! q gonita, me encanta.

Y usted Sr. Virginiano, siga al pie de la letra mis intrucciones, porfa:

a) escuche la canción
b) cierre los ojos
c) imaginese enamorado
d) situese al lado de su chica
e) muevase al ritmo de la música

y por último

dejese acariciar el alma con la melodía.

A q ahora mola más???

Uno kisses

P.D. Precioso ratoncita como todo lo que compartes con nosotros.

Jabuga dijo...

A mi, aún siguiendo las instrucciones de Leila, no me gusta el tal Pitingo. Pero es que el libro de los gustos...

En general no me gusta el flamenco-fusión y sin embargo el jazz-fusión sí, cosa que a los puristas del jazz pone los pelos de punta.

Ahora recuerdo a María Pagés bailando el "riverdance" de Bill Whelan. Me pareció maravilloso.

Y es que apartando los gustos de cada cual, el arte debe abrirse camino en todas direcciones. De esa libertad pueden surgir mestizajes afortunados, otros no tanto, pero lo interesante es que se mueva la "máquina"creadora.

Gracias por tu entrada, ratón tintero. Nadie como tú sabe llenar de sensaciones nuestras pantallas.

Jabubesos

El Ratón Tintero dijo...

De eso se trata Jabu, de que no es tu gusto, ni el mío, ni el de ningún otro; porque el gusto está ahí mismo: en la variedad.
Y también se trata que el gusto de cada uno se puede manifestar de muchas formas, unas más afortunadas que otras; como tú bien dices de las fusiones.
Gracias por hacerlo como lo has hecho "en mi casa", así se hace, sin necesidad de hablar de "pestiños"; más que nada porque no estamos en Semana Santa.

Jabuga dijo...

Los pestiños los hago yo en Navidad y me salen de rechupete!!
Tenemos que organizar unas jornadas gastronómicas blogueras. Ahí me luciré más que escribiendo, sin duda.

Jabubesosss

El Ratón Tintero dijo...

Jabu guapa, yo en navidad ya tengo bastante "salado" que cocinar, y hay mucho dulce para comprar ya hecho.
Así que en S.S. pestiños y torrijas :-)... y luego al NaturHouse de cráneo :-D

Me apunto a esas jornadas... a eso y a lo que tú ya sabes ;-)

leila sand dijo...

Pues anda q no está buena ni ná la fabada litoral, ahora que si hacen falta un par de manos en la cocina, contad conmigo, abro las latas perfectamente, sobre todo las de cerveza, jajajajja.

Buenas noches, joios q me quitais el sueño.

Anónimo dijo...

pues a mí los petiños me gustan,pero Pitingo NO.

El Virginiano.